Más allá de la fluidez: una década investigando las historias de la tartamudez
La tartamudez ha sido descrita a menudo como un témpano de hielo: la parte visible, lo que la gente ve y oye (los bloqueos o repeticiones), es solo una pequeña fracción de la realidad. La parte más grande, la que yace bajo la superficie, está compuesta por emociones, miedos, culpas y, sobre todo, historias que merecen ser contadas.Como psicólogo —y como persona que tartamudea— mi carrera académica se ha centrado en sumergirme bajo esa superficie. A lo largo de los últimos años, he dedicado mis investigaciones a comprender no solo el "habla interrumpida", sino la experiencia humana y social detrás de ella.A continuación, presento un recorrido por mis dos grandes líneas de investigación desarrolladas entre la Universidad Metropolitana (Unimet) y la Universidad Central de Venezuela (UCV).
1. La voz de los protagonistas (2017)
Mi camino investigativo comenzó formalmente en la Universidad Metropolitana con mi trabajo de grado: "La tartamudez y sus historias: Un reto para sus protagonistas".En esta etapa, mi objetivo fue comprender la vivencia desde adentro. Trabajé con adultos que tartamudean para explorar cómo construyen su identidad personal y social frente a una sociedad que a menudo estigmatiza la disfluencia.Entre los hallazgos más valiosos de esta etapa, descubrí cómo las personas encuentran espacios de "libertad" donde la tartamudez desaparece o pasa a un segundo plano, como en el canto, la música o el deporte. Sin embargo, también se evidenció el conflicto constante entre la identidad personal (quienes somos realmente) y la identidad social (lo que los demás ven de nosotros), marcando el gran reto que enfrentan los protagonistas de estas historias.
2. La mirada hacia la familia (2025)
Con el tiempo, comprendí que la tartamudez no ocurre en el vacío; ocurre en un contexto. Esto me llevó a desarrollar mi tesis de Maestría en Psicología Social en la Universidad Central de Venezuela: "Historias de tartamudez: la experiencia de familias caraqueñas".En esta investigación más reciente, amplié el foco del individuo hacia su núcleo primario: la familia. A través de un diseño narrativo, exploré los significados que se construyen en hogares donde conviven personas que tartamudean.Profundicé en cómo las prácticas de crianza y el ejercicio de la autoridad influyen en la experiencia de la tartamudez. La familia se reveló no solo como el primer escenario donde aparece la condición, sino como la principal fuente de apoyo para que la persona logre comprenderse a sí misma. Entender la "familia real" venezolana, con sus retos y estructuras particulares, fue clave para este análisis.
Hacia una nueva comprensión
Mi trabajo, desde el pregrado hasta el postgrado, busca transformar la atención psicológica y psicoanalítica. Debemos pasar de la obsesión por la "cura" o la fluidez perfecta, hacia el acompañamiento integral de la persona y su entorno.Ya sea escuchando a los protagonistas o trabajando con sus familias, mi compromiso sigue siendo el mismo: visibilizar que detrás de cada pausa, hay una historia que vale la pena escuchar.